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MUNICIPIO DE COLÓN

 

 

RESEÑA HISTORICA

 

 

El territorio colonense ya se encontraba habitado en el siglo XV, en poder de los Chichimecas Jonaces, quienes expulsaron a los Otomíes hacia el Sur. En 1531, los Otomíes, aliados con los Españoles y al mando de su principal caudillo Don Nicolás de San Luis Montañés, volvieron a ocupar el territorio, estableciendo un presidio en las fronteras de Hospada (voz Otomí que significa "€œlugar de zopilotes"€), al que llamaron San Isidro. 
En 1550 la población estaba constituida principalmente por comerciantes, arrieros y artesanos; y era atendida en la "€œdoctrina"€ por los frailes Franciscanos, denominándose así, San Francisco de Asís Tolimanejo.
Simultáneamente, los españoles fundaron las haciendas de Ajuchitlán y Zamorano a ocho kilómetros de Tolimanejo, al Sur y al Oeste respectivamente, y La Buena Esperanza, situada a 25 kilómetros al Suroeste.
En diciembre de 1687, los frailes Dominicos con los Chichimecas Jonaces fundaron la Misión de Santo Domingo de Soriano, a un kilómetro hacia el Suroeste de Tolimanejo. El 9 de abril de 1691 se dotó de una legua cuadrada de territorio a esta población.
El 12 de julio de 1748, la Misión de Santo Domingo de Soriano fue erigida sede parroquial.
El 7 de abril de 1756, las autoridades fusionaron la doctrina Franciscana de Tolimanejo a Soriano, constituyéndose en una sola Parroquia, quedando así integrados ambos pueblos con las haciendas y rancherías del contorno.
El 13 de agosto de 1825, el congreso de Querétaro creó la municipalidad de Tolimanejo.
El 12 de junio de 1882 se le denominó Colón a la suma de Tolimanejo más Soriano. A este último se le sigue conociendo con ese nombre.
El 7 de enero de 1915 apareció Colón en la nómina de Municipios queretanos.
El 28 de junio de 1923 el Congreso de Querétaro erigió definitivamente a Colón como Municipio Libre y Soberano. En 1915 empezó la gestoría para dotar ejido a Colón, ésto se logró en 1919.
El 4 de febrero de 1928 muchos queretanos de la capital y de la comarca se reunieron en Colón levantándose en armas contra el régimen del presidente Plutarco Elías Calles, en defensa de la libertad religiosa. Pero entregaron las armas el 19 de julio de 1929 aquí mismo. Algunos se reunieron en 1933 formando gavillas de guardias blancas de algunos hacendados y años después en 1940 fueron exterminados.
En la década de los años 30"€™s se desarrolló la dotación de ejidos a la mayoría de las poblaciones de Colón. En total el Municipio cuenta con 44 ejidos; pero actualmente algunos ejidatarios ya venden legalmente sus parcelas, y las factorías industriales emplean a centenares de jóvenes que dejan de ser campesinos.
 

 

 

 

 

 

 

CORRIDO DE COLÓN

 

A mi lindo rinconcito
Yo le canto esta canción
A Colon pueblo bendito
Que llevo en el corazón.
El pinal del Zamorano
Se levanta con honor
Con dos torres coronado
Como gran emperador.

La tierra de los zarapes
Y de los huertos en flor
Y de las aguas termales
Es Colon verdad de honor
Es también Santa María
Rinconcito encantador
El que lo conoce un día
Lo recuerda con amor.

A Colon yo le canto si señor
Porque en este rinconcito yo nací
Rinconcito donde aguardo el amor
Un amor que yo quiero de verdad
A Colon yo le canto si señor
Porque en este rinconcito yo nací
Rinconcito donde aguardo el amor
Un amor que yo quiero de verdad.

Cuatro siglos son de historia
De leyenda y tradición
Nos dio su nombre de gloria
El intrépido Colon.
Ya dobles campanero
Del templo parroquial
Que tu toque lastimero
Hasta que hace suspirar

Nuestra virgen dolorosa
Nos remedia todo mal
Y es su imagen milagrosa
De hermosura sin igual. Es el doble un triste llanto
Que es lamentación
El repique es como un canto
que me alegra el corazón.

A colon yo le canto si señor
Porque en este rinconcito yo nací
Rinconcito donde aguardo el amor
Un amor que yo quiero de verdad. A Colon yo le canto si señor
Porque es este rinconcito yo nací
Rinconcito donde aguardo el amor
Un amor que yo quiero de verdad.

Corrido Cristero del Levantamiento de Colón
(4 de Febrero de 1928; fecha del Levantamiento armado)
Autores: Porfirio Contreras y Amado Miranda, Villa de Colón, Qro., julio 19 de 1929

Voy a cantar un corrido
Si me prestan su atención,
Un día cuatro de febrero
Tomó las armas Colón.
Gritaba don Manuel Frías:
“Si ustedes se rinde, mi amigo,
No lo vamos a matar
Aunque sea nuestro enemigo”.

En rancho Derramadero
Ahí se reunió la gente
La que había rebelado
En contra del presidente.
Grito Raimundo Dorado:
“Yo ya conozco a Norberto;
Por eso rindo mis armas,
Doy mi palabra que es cierto”.

Madre mía de los Dolores,
Pedimos tu bendición,
Por que vamos a luchar
Por tu santa religión.
El comandante, sus armas,
Al general le rindió
Y el pueblo, regocijado,
Las campanas repicaron.

Llegaron los queretanos:
Los Loarca y los Granados,
También los Vargas y Vázquez
Ya todos muy bien armados.
Toditos se arrodillaron 
Al pasar por el santuario,
Pidiendo la protección
De la Virgen de Soriano.

Al llegar a la plazuela,
La plazuela de la unión,
A Castelan desarmamos
En medio de la reunión
Y a la luz de la luna
Hasta el cantar de los gallos,
Recorrimos las haciendas
Sacando armas y caballos.

Y nos marcaron el alto
Y nos gritaron ¿quien vive?
¡Vivan los libertadores
que el mal gobierno persigue!
El güero, el alcalde,
Andaba lleno de orgullo:
Se paseaba por el pueblo,
Creía que todo era suyo.

Esteban moreno 
José y refugio también,
En casa del presidente
Afortunados muy bien
Francisco y el comandante
Se pusieron en camino,
A darle parte al Estado
De lo que había sucedido.

El día 4 de febrero
De noviembre veintiocho,
Fue cuando David moreno
De los dedos quedo mocho.
El lunes llego el gobierno
Como a las 12 del día,
Saqueando la casa y tienda
De los hermanos García.

Y para saltar Palacio
Se afortino nuestra gente, 
En las bardas y portales
Y alrededor de la fuente.
Señoras y señoritas,
Señores, tengan presente
Que un día 4 de febrero
Se armó mi pueblo valiente.

Y empezaron los disparos
De máuseres y de treinta,
No sabía mi comandante
Que éramos más de noventa

“Viva Cristo Rey”
Música de “Las Cuatro Milpas”
(Corrido Cristero del día del rendimiento)

Solamente recuerdos nos quedan
De aquel Pinalito hermoso, ¡Hay! ¡Hay! ¡Hay!,
De aquel bosquecito tan bonito tan verde y bonito
Lo triste que esta.

Y por eso estoy triste serrana.
Y solo por eso me pongo a llorar
Recordando los tiempos felices,
Que juntos luchamos por la libertad.

Las fogatas están apagadas,
Ya nadie las encendió, ¡Hay!, ¡Hay! ¡Hay!,
Los bravos Cristeros, ya todos se fueron, ¡Ya no volverán!...

Si tedas una vuelta, serrana
Por montes y valles de aquella región
En las rocas verás los recuerdos,
Que escritos quedaron por los de Colón.

Ya las armas fueron entregadas,
Ya nadie las conservó, ¡hay!, ¡hay!, ¡hay!
Y solo quedaron, las tumbas gloriosas
De los que murieron por la religión.

Desde entonces, cual ave sin nido,
Errantes vagamos, llenos de pesar,
Esperando que Dios compasivo
Nos brinde otro nido de Amor y de Paz.